A continuación, reproduzco el texto de Elena.
Crónicas de periodismo especializado en piragüismo
No
fuimos el primer día de clase. Un compañero que había tenido clase con Arturo
Gómez Quijano el año anterior nos contó que hacía que te presentaras delante de
toda la clase. Nos daba vergüenza. Sí, somos periodistas vergonzosos. Preferimos
ir el segundo día para evitarlo. No lo conseguimos y, lo mejor, es que nos
arrepentimos de no haber ido a la clase anterior: fue la mejor presentación que
hemos tenido nunca, al menos en estos cuatro años de carrera previos. El
profesor abrió una puerta y nos invitó a entrar.
Aulario Facultad CC. Información. Foto: @ArturoGomezQuij |
Y
entramos, vaya que sí. Una práctica semanal y un invitado especial cada jueves.
Los miércoles nos hacían pensar y los juernes
–para algunos- invitaban a soñar. Eran clases de piragüismo. Empezábamos
hablando de la actualidad y acabábamos hablando de la historia oculta del Toro
de Osborne. Comentábamos cosas muy chulis
y nos empapábamos de la actitud periodística de profesionales del sector.
El periodismo cultural, científico, fotográfico y hasta gastronómico han sido
los protagonistas durante este cuatrimestre. Lo que pasa fuera de la facultad,
también.
Si
algo que aprendido de piragüismo, han sido dos cosas: 1) ganas de pensar y 2)
ganas de actuar. Miércoles y jueves, respectivamente. Una de las cosas que más
me han gustado: los invitados eran compañeros, ninguno estaba por encima del
otro (aunque algunos fueran recibidos en un espacio distinto); así, el recién
licenciado emprendedor tenía la misma importancia que el antiguo subdirector de
ElMundo.es. Y todos tenían algo que
enseñar.
Si
algo he aprendido de piragüismo es que el periodismo está en la calle, no en un
ordenador; que las cosas se pueden contar y rentabilizar de forma diferente;
que la realidad no es como nos la cuentan y que los periodistas somos una bala
perdida, en el mejor de sus sentidos.
Si
algo he aprendido de piragüismo es que en la carrera –periodística- puedes
aprender o aprobar; puedes hacer las cosas bien o mediocres; puedes ser alguien
o no; puedes hacerte un hueco o relegarte; puedes vivir del periodismo o
conformarte.
Si
algo he aprendido de las clases de Periodismo Especializado en Ciencia y
Cultura, piragüismo o como se llame,
es periodismo de verdad. Y, lo más importante: consigue dar a sus alumnos la
fuerza que otras materias y profesores les quitan. Ojalá, el día de mañana,
pueda ser una de esas invitadas que Arturo Gómez Quijano lleva a clase para
contar su experiencia laboral y vital que es la periodística.